El pasado 20 al 24 de mayo de 2018 se llevó a cabo el XXXIII congreso de la Federación Mundial de Hemofilia (WFH) en la ciudad de Glasgow, Reino Unido. El evento tuvo lugar en el centro de convenciones Scottish Event Campus (SEC). Siguiendo la tradición establecida por Frank Schnabel en junio de 1963, se reunieron más de 4.000 personas de todas partes del mundo para cumplirle la cita al evento más importante de desórdenes de sangrado de todo el planeta. Como ya es costumbre, este evento contó con un enfoque multidisciplinario en el que se incluyeron charlas dirigidas a médicos de diferentes especialidades: hematólogos, ortopedistas, psicólogos, odontólogos, enfermeros, profesionales de laboratorio clínico, y lo más importante de todo, a los pacientes y sus familias. Como se puede ver en la página web del congreso, el "objetivo original de reunir a la comunidad mundial de trastornos de la coagulación sigue siendo igual de relevante hoy como lo fue durante la primera reunión".
El congreso inició, como en pasadas ediciones, con las charlas/talleres pre-congreso; en esta ocasión dicho taller se enfocó en la "calidad en el laboratorio de coagulación". Durante la sesión se trataron temas como: aceptación-rechazo de muestras en condiciones no ideales, frecuencia ideal del control de calidad interno, la importancia del control de calidad externo y la experiencia que se ha tenido en el programa de International External Quality Assessment Survey (IEQAS), en el cual el Laboratorio en Referencia en Hemostasia (LRH) participa desde hace 10 años. Se trató además la resolución de problemas con diferentes pruebas y nuevos retos en la medición de inhibidores de FVIII; esta última charla fue presentada por Silmara Montalvao de la Universidad de Campinas en Brasil, quien en ocasiones anteriores ha colaborado con el LRH en entrenamientos regionales en Colombia. Además de Silmara, también contamos con la participación de viejos colegas como Steve Kitchen e Ian Jennings. Las conclusiones de esta primera sesión fueron claras; con los nuevos desarrollos tecnológicos, es cada vez más importante enfocarse en la fase pre-analítica y garantizar en la medida de lo posible la idoneidad de las muestras. En cuanto a la fase analítica, el futuro parece favorecer a las pruebas cromogénicas, aunque para el caso de los inhibidores contra factores de la coagulación, aún nos encontramos en una etapa bastante inicial.
La sesión de laboratorio del lunes 21 de mayo se tituló "Productos nuevos y de vida media extendida: problemas en el laboratorio". A través de tres presentaciones, se debatió la necesidad de que las casas comerciales provean más información a los laboratorios acerca de cuáles son las variables que pueden afectar las pruebas de titulación de factores e inhibidores.
Además de esto, otro tema recurrente no solo en las sesiones de laboratorio sino a través de todas las sesiones médicas del congreso, fue el desarrollo de estudios de farmacocinética (PK) y la personalización del tratamiento y la profilaxis.
Para el laboratorio, esto implica que debemos entender cuál es la forma ideal de monitorear los productos de FVIII y FIX de vida media extendida.
En la sesión del martes 22 el tema central fue el rol de las pruebas cromogénicas en el diagnóstico de hemofilia. Se analizó en detalle el rol de dichas pruebas para el estudio de deficiencias de FVIII y FIX y se finalizó con algunos lineamientos de cómo estas pruebas se pueden estandarizar en el laboratorio clínico. Como ya se mencionó, todo apunta a que el futuro en el diagnóstico de hemofilia y más adelante en la titulación de inhibidores contra los factores de la coagulación deberá hacerse por medio de métodos cromogénicos. En cuanto a la enfermedad de Von Willebrand (VWD), la recomendación más destacada sigue los mismos lineamientos. Lo más importante es establecer un plan de diagnóstico y tratamiento centrado alrededor del paciente, aunque en estos momentos no se han desarrollado protocolos de PK para pacientes con VWD, es importante personalizar el tratamiento, teniendo en cuenta factores como la severidad de la enfermedad, la edad, las comorbilidades y los tratamientos concomitantes.
La sesión del miércoles 23 se enfocó en el rol de las pruebas de genética para el estudio de enfermedades de sangrado. Sin duda alguna, el desarrollo de este campo ha permitido entender con mayor claridad las diferentes mutaciones genéticas que pueden generar alteraciones en el sistema hemostático. Sin embargo, debido a los altos costos de estas pruebas y su poca disponibilidad en países en vía de desarrollo, sumado a la gran complejidad que implica el estudio completo de los genes de FVIII, FIX, y FVW, sigue siendo vital el estudio de pruebas de coagulación para el correcto diagnóstico y seguimiento de pacientes con desórdenes de sangrado. Este día también tuvimos la oportunidad de atender la reunión del seguimiento del programa IEQAS, vale la pena resaltar que el LRH se ha desempeñado más que satisfactoriamente en dicho programa y que cada vez estamos estrechando más los vínculos con la WFH; a corto plazo empezaremos a trabajar en proyectos conjuntos para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de pacientes con desórdenes de sangrado en Colombia esperando que tenga gran impacto en el futuro de la salud de nuestro país.
Durante esta semana también hubo tiempo de reencontrarnos con viejos amigos de congresos pasados y de sumergirnos en la misteriosa y exótica cultura e historia Celta de la ciudad de Glasgow. El domingo al acabar las sesiones de talleres pre-congreso, se dio paso a la ceremonia de inauguración, donde se reconoció y premió la labor de aquellas personas que han transformado la hemofilia en el mundo. Luego de las premiaciones tuvimos la oportunidad de disfrutar de un coro organizado por la Sociedad Británica de Hemofilia (The Haemophilia Society) y acto seguido irrumpió en el auditorio, capturando la atención de toda la audiencia, el sonido de las famosas gaitas escocesas. Es increíble cómo este instrumento despertó la mística de los Highlands escoceses entre la audiencia y nos transportó a través de sus montañas y lagos. Es sin duda, un momento que no olvidaremos. El martes 22, tuvimos la oportunidad de asistir al evento cultural organizado por la WFH en el Centro de Ciencia de Glasgow. Este gigantesco edificio ubicado a tan solo unos minutos del SEC fue el centro de reunión donde pacientes, profesionales de la salud, acompañantes, y organizadores, tuvimos la oportunidad de jugar y aprender de ciencia y salud. Durante el evento pudimos presenciar bailes y música tradicional escocesa en vivo, al tiempo que nos integrábamos más como comunidad.
Como se puede evidenciar a lo largo de esta entrada, el XXXIII congreso de la WFH fue todo un éxito. Fue una semana bastante ajetreada donde cumplimos con varios compromisos y atendimos charlas y presentaciones donde aprendimos mucho y a la vez nos dimos cuenta de que el LRH se encuentra a la vanguardia en muchos aspectos como laboratorio de coagulación en el mundo.
Nos vamos con muchas enseñanzas y aún más proyectos que estaremos desarrollando en Colombia, siempre siguiendo nuestro objetivo de mejorar la calidad en la prestación de servicios de salud, el diagnóstico y seguimiento a pacientes con trastornos de la coagulación.
Esperamos reencontrarnos con esta increíble comunidad en 2 años en Kuala Lumpur y poder mostrar los avances que logremos en este nuevo tiempo para el país.